FLOR DE LOTO
TAO TE SIS
CAPITULO III | CAPITULO III |
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III Las estrellas escondidas no son más que luz el cielo que nos observa no es más que espacio. la luna y el sol no son más que divergencias entre la materia que se construye y la materia que se separa. El que vigila estos rigores se pierde en observar lo evidente. las palabras que nacen de estos pozos no calman la sed del que busca la realidad. Por estas pautas se guían los caminantes deshaciendo las diez mil trenzas de la razón, ocupando la realidad en el presente constante, navegando a solas entre los vientos de la comunidad. No preguntan pero contestan con su mirada a todo aquel que, ausente de su mismo ahora, desmaya al pensar en su futuro o su pasado; ambos ilusiones perecederas de algo que nunca existió. El destino del sabio se construye sin divergencias fluye como el río que lo contiene, consciente de los remolinos que lo acompañan, comprendiendo que estas fuerzas le superan. |
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