FLOR DE LOTO
POEMAS SIN NORTE
UN POCO DE SILENCIO | UN POCO DE SILENCIO |
|
|
|
UN POCO DE SILENCIO
Pegado a un minutero que pasa constante y los cielos de las bocas que me ansían rogando en plegarias la sed que no tenían Destino infiel el de mis promesas incumplidas y en la atalaya del desfilo mi desdicha trona campanas tañidas para verme como siempre a mi mismo destronado de guisa y de dicha Entre libros que no escriben las manos entre espacios que no viven las almas entre silencios que no rompen las palabras verbo necesario para que exista algún dios Con promesas de destinos felices sin eternos castigos como el presente se interpreta a si mismo y en demasía confiado hacia el instinto de las epopeyas que fingimos haber vivido ¿Estará el alma comprometida ya cuando nacemos? podrán reírse los abuelos que descansan pero los nietos que trabajan el hastío que creen no merecer sucumben ante las voces del silencio que suena en cada temprano amanecer Ríndeme, culto maldito repleto de plegarias viles déjame donde los candiles se quedan perpetrado como el crimen que cometo al vivir existiendo en mi condena del servicio a mi mismo para examen de vagabundos de la maldad con los que no comparto celda Vivo en esta prisión de jazmines rojos entre los barrotes del amor y del antojo con carceleros de dulces melodías entre las sombras de la noche y el día allí vivo en mis anhelos de vivir Esta prisión intangible de mis expresiones las que denotan en los surcos de mi piel que no llueve más que en mis ojos esos días tan grises de calor Y sé ante todo que estoy solo enredado en mil pedazos de destrozos de almas caminantes que tropiezan sin cesar y descalzo espero el invierno que me llegue sin flores y sin descansos por favor, que llegue también sin leyes Que no me caben más normas en el ánima que no puedo ya levantarme de la cama cuando al abrir la ventana de mi vida observo las desdichas cometidas y las que aun he de cometer Pienso luego sufren mis amigos el paso de mis años fugitivos entreteniendo el corazón con juegos prohibidos para que la luna no se meta en mis oídos Juego en las mañanas doloridas a ver si siento mis heridas ¿Para qué? Si no hay misterio que resolver para que vuelen las palomas que prometen volver Sin plumas se escriben mis versos angustiados y no salen ya de mi palabras sino dardos teñidos de mis lágrimas grises por la pena y blancos mis pelos se deshacen al teñir de negro el corazón ya no hay melodía en mis escenas ya no hay ruiseñores escondidos en los frisos de una reina El bien, el mal, sucumben ante todo lo que no quiero pensar el cielo y el infierno, son ahora mis eternos compañeros para ver y para estudiar, que no sepamos navegar en silencio en las olas que prometen los que vieron las huestes. Navega cien pedazos de nada y restriégame en el alma tus mesnadas celestes que yo acogeré a los que quieran desertar del invierno y les regalaré las flores que no tengo el alma que me queda y un poco de silencio. |
| < Anterior |
|---|


