FLOR DE LOTO
TAO TE SIS
CAPITULO I | CAPITULO I |
|
|
|
|
I Sentido el influjo de un pensamiento inexpresable como si las palabras dormidas quisieran despertar los sueños de los verbos se confiesan puros pero el sujeto se esconde para no revelarse. Puro, esquivo, eterno, efímero la partícula se niega a producir más ondulación cerrada la materia se resiste una y otra vez a transformarse en el devenir que le conviene. Tan sólo los más profundos enigmas subyacen a este silencio y por eso existen dormidos entre nuestros sueños como ángeles diminutos que encierran el todo. No siendo somos, no hablando comunicamos el despertar de las palabras que muertas recorren en ecos los yermos terrenos de la conciencia formal. En el silencio está la clave en la transparencia del agua en lo incalculable del aire en lo sereno del amanecer. |
| < Anterior |
|---|


